jueves, 18 de julio de 2013

La montaña de la luz.

Hace muchos, muchíiiiisimos años, cuando los habitantes del mundo de la fantasía aun residían en la tierra, había un bosque muy lejano y oscuro de grandes árboles, y con una gran montaña, en el centro, en su cima nacía un río que pronto se convertía en una cascada que caía por la ladera de la montaña y ocultaba un fantástico secreto, ya que nadie sabía que detrás de esa catarata se escondía una enorme cueva en la que vivía desde hacía mucho tiempo Greta.

Greta era una bonita dragona muy simpática, con cuernos hacia atrás, orejas de pico; un par de pequeñas alas y una gran cola de color lila, su cuerpo era de un bonito verde agua y con la cabeza y las garras de color rojo, era una dragona bastante mona. Pero Greta era algo especial, y es que ella no echaba fuego por la boca como todos los de su especie, ella era una dragona de luz y por eso a su montaña todos la llamaban la montaña de Luz, ya que por la noche salían de allí numerosos rayos de una luz muy brillante, lo que provocaba el pánico de todo el que la veía y desde hacía muchísimo tiempo nadie se atrevía a acercarse por aquellos lugares.

Pero aunque nadie vivía por allí cerca, Greta no estaba, sola, ya que en ese bosque tan oscuro vivía también su amigo Turulo que era un búho pero con el que no podía hablar ya que a Turulo no le gustaba la luz que salía de la boca de Greta cada vez que abría la boca, y por eso sólo podían comunicarse mediante la escritura en la tierra. Greta y Turulo se sentían un poco solos, por eso un día decidieron ir al pueblo que estaba a las afueras del bosque para hacerse amigos de las personas que vivian allí. Anduvieron durante varios días hasta que por fin una noche llegaron.

Los dos amigos muy contentos fueron corriendo a saludar a todos, pero cuando los humanos vieron ese enorme dragón se asustaron muchísimo y se escondieron en sus casas. Los dos animales se pusieron muy tristes, pero como no querían asustar aún más a esas personas decidieron volverse a su bosque, y buscar un árbol grande donde poder dormir antes de emprender el camino de vuelta ya que se estaba nublando y empezaba una terrible tormenta eléctrica con truenos y rayos, muchos rayos, que caían en el pueblo, que de pronto empezó a arder. La gente asustada salía de su casa y entonces Greta apareció, los montó a todos en su espalda y los llevó volando hacia el interior del bosque, entonces todos se dieron cuenta que Greta era buena, que los había salvado y que solo quería ser su amiga y como su pueblo se había quemado decidieron hacer un claro en el bosque cerca de la montaña y construir allí un nuevo pueblo.   

Desde entonces viven todos juntos, y cada noche Turulo, que como el bosque ya no es tan oscuro ahora vive en el hueco de un árbol, se acerca al pueblo y les cuenta bonitas historias, mientras Greta está con la boca cerrada.                                       
FIN.

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